lunes, 11 de mayo de 2026

Hueso de Monte, Sueño de Viento


Me quedé
a latir en sincronía con el eco de mi tierra,
a ebullir en lo profundo del monte y del río,
a resonar en el cantar del ave
que sabe y espera ese nuevo amanecer entre los míos...
Y reí y lloré y sangré y me perdí y me encontré en la mirada del otro, del igual,
del que buscó en la penumbra y nombró lo que no tenía nombre
y entendió que forma parte de algo que lo excede por completo.
Algo que respira.
Me quedé porque comprendí sin entender
que la tierra de la cual estoy hecho es mi dueña,
y la libertad absoluta entre la nada y la nada...

martes, 20 de enero de 2026

suspiro crepuscular de los muros tristes

Cuando ya no esté más, entraremos a la casa del vecino. Aquel sólido bastion contra la nada. Cuando la fiesta termine nos daremos cuenta del frágil escenario, de lo vacío de la escenografía que no era más que eso. Que lo que la volvía fuerte confortable, cálida, deseable era la persona que habitaba ese lugar, entenderemos de una forma profunda que la persona era el hogar, el fuego, la hospitalidad, la fiesta antes del silencio eterno. Encontraremos que el fuego es fuego, que las paredes se descascaran más temprano que tarde. nos daremos cuenta de la soledad instrinseca de la existencia misma y al mismo tiempo de lo especial qué fueron esos momentos al rededor del fuego, del fuego literal y los fuegos simbólicos de los rituales del hombre. veo una casa de paredes frágiles... Todo se veía tan grande tan abundante, y lo olores que poblaron el lugar, olor a calidad olor de lo que nos era lejano esquivo. Cuánto quise esos olores en mi casa y no el olor a cigarrillo. Cuando quise ese pasto verde y cortado semanalmente cuánto ignoraba de lo que hay detrás. Imaginé que un padre que podía proteger que era un dios en ese universo. Ahora está y de este lado y no había nada. Solo una caja con precisas imágenes que mostraba y escondia. Una caja de un producto que se pretendía maravilloso pero que detrás de eso era sin más una persona precaria haciendo lo que podía. Y lo único que podía era cortar ese cesped, limpiar y perfumar ese lugar, como si eso tuviese sentido, como si los días no fueran a tener un último día o quizás por eso es que hacía lo que hacía. Está vida no es más que un suspiro entre la nada y la nada.

Lucidez terminal

Vivir para morir...
Vivir para llegar a ese último instante, como se llega a ese último pedazo de chocolate que definirá si el chocolate entero valió la pena o será la decepción. Cuál es la medida de la plenitud? Calcular la última porción, adaptar toda una vida , oh error germinal de una vida de espera de resignación de olvido. 
Disyuntiva sutil, cotidiana engañosa. 
Que revelará su verdadera intención su gran engaño, su verdadera cara en el instante final. Por qué no tomar la vida desde cualquier arista, desde ángulos imposibles. No caer en el engaño de las sociedades. En la domesticación del alma y del pensamiento. Cómo hago para sostener este instante efímero de claridad? Cómo hago para no dormir de nuevo y volver a la fila que va a al final como si no se pudiera elegir quien quiero ser, que quiero hacer y comerme crudo todo obstaculo hacia mis sueños? 

lunes, 22 de diciembre de 2025

Ante aevum


Alguna vez fuiste una semilla de naranja quizás, o una naranja, ¿por qué no?, y viento y estrellas. Quizás una lágrima derramada en algún país que ya no existe, quizás un trozo de material que no se usó para la Torre Eiffel; te las arreglaste para ser tanto.

​¿Por qué lugares del mundo habrán vagado tus partes? Un día me creciste y me gustó verte creciendo de mí mucho antes de nacer, como un idea y un deseo irrefrenable de esos que uno nunca se arrepiente ni se avergüenza.

​Sé que ya no estoy solo, sé que hay alguien como yo en el mundo: un brote lleno de vida, de la mía y la suma de tantas otras, que se llama ahora Eva. Te amé desde antes que existieras, pues te amé desde que yo era una estrella y vos otra.

sábado, 24 de abril de 2021

El fin del mundo

 

Mi corazon se comio la realidad   Y solo quedo la oscuridad después del rayo                   que partió el árbol                que incendio el jardín…


              Mi corazon se comio la realidad

    


 Y solo quedo la oscuridad después del rayo

                     


                         que partió el árbol

                  


                      que incendio el jardín…

jueves, 5 de septiembre de 2019

Te extraño

Caminé por el mundo del hombre, ciego, vomitando palabras vacías, quería el mundo para mi, quería salvarlo de la nada misma, tenia sed de una gloria monstruosa y un día apareciste, y y al sentirte respirar al verte aprender a caminar, entender el significado de las palabras ver como tu personalidad se iba manifestando y expandiendo me hiciste ver que yo era el que tenia que ser rescatado de si mismo, un ser pequeño, tan pequeño con una presencia tan grande en mi vida rescatandome desde la presencia y ausencia, por que ser padre ser hombre ser macho según alguna estúpida partera no es lindo a veces mucho menos fácil.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Tanto

lineas rojas y amarillas como apuradas como llegando sin llegar, y sin embargo infinitas, y sin embargo el asfalto no las conocia,y sin embargo lineas y sin embargo la noche y el, las miraban llenos de alegria...
algo habia empezado y las lineas ya no importaban, se desvanecian ya no las necesitaria nunca mas.

miro atras, nadie lo habia seguido, ni gatos ni perros, ni sueños, ni reproches, ni culpas habia llegado solo pero habia llegado al fin, a un nuevo comienzo, empezaba a entender de que se trataba la libertad, que era tibia y que se sentia bien, poder vagar y habia entendido el amor, saber que en algun lugar alguien lo esperaba sin esperarlo, y habia aprendido tanto, a eso habia venido, a aprender
a hacerse fuerte, para retornar luego hacia si mismo lleno de cosas para contarse
en los años venideros cuando sus caderas gastadas por las uñas de los lustros
y sus ojos empañados por la arena de los dias y los pueblos, dejen de decirle la verdad, habia aprendido a ser.
y habia tanto mas que aprender, que oler que probar con su boca, con sus ojos con sus puños con cada partecita de su existencia...

epifanía de los veranos muertos

Me refugio de la soledad en lo conocido, cotidiano, predecible y muero un poco mas con el devenir tranquilo silencioso pero contundente. La cascada se acerca y me puedo ver en el borde mirando hacia abajo, mirándome mirar hacia abajo, mirándome mirar siempre inmóvil,
resignado a esa porción que mi mente tiene mapeada... Y si el refugio no es mas que una sensación? Un encierro anclado en la necesidad de la carne encadenado a los días que se repiten uno tras otro y lo conocido es tan solo el síntoma del miedo a lo desconocido, a uno mismo? Cuanto se conoce uno a si mismo? Si solo sabemos de lo que necesitamos. podemos ver mas allá de nuestros deseos? En lo desconocido entonces encuentro la posibilidad de respirar un aire que no este caliente, usado. En lo insondable intuyo ese aroma misterioso fresco, que es como estar vestido de flores orientales y maderas nobles, como la brisa de un mar lejano, de recuerdos heredados, desnudo con una manguera en la mano pisando pasto verde oliendo a verano, noches, juegos, ecos.

martes, 31 de enero de 2012

sangre de sal...

un dia soñe con el mar y cuando llegue ya era tarde, ya nada de mi quedaba ahi
un dia camine por largas autopistas en noches sin estrellas
pobladas de autos, en el silencio mas grande
una noche jugué, por ultima vez con mis muñecos y los guarde para siempre
una noche mi puente con el mundo se quebro, ya nunca lo volveria a ver
solia estar horas siendo parte de ese todo
pasto, manos habiles, extraños rituales, una pala y un pozo para llegar a china
mapas viejos de enciclopedia como rutas de posibles viajes, catapultado por ese arbol que tanto doble
y un dia se volvio gigante.
la voz jugando entre paredes blancas rebotando en un suelo liso de alabastro, el laberinto del minotauro
de panza al cielo contando esas noche si, las estrellas.
un almohadón de quinceañera mullido y suave.
Un dia escuche mis canciones en la soledad mas atroz
y te busque en la multitud, y te senti en cada rostro, durante los momentos fucsias naranjas turquesas
volvi caminando esa noche, al lado del camino entre calles llenas de años, edificios como naipes llenos de macetas
amohosadas y casas con olor de abuela luces apagadas, gatos escabullendose entre las tapias
hierros llenos de oxido del oscuro que escribe y cuenta su historia , perros gente buscando en la basura
luces que parpadean, semaforos, hoteles, calles de piedra
curvas hermosas llenas de gramilla humeda y fria, pies mojados por el rocio y la humedad del puerto
estatuas de bronce corroido por el verde tiempo, gente esperando el colectivo en la madrugada para llegar a sus hogares
yo no tengo uno a donde ir esta noche por eso camino, por que quiero olvidar
todo lo que me hizo feliz por que quiero perderme en mi, en un grito sordo en la mitad de la noche

sábado, 31 de julio de 2010

Volver a casa


Se supo vivo por primera vez en muchos años
Y respiro profundo, tan profundo que su nariz se pobló de olores, miles de olores que había olvidado, y en esta mañana, en este profundo despertar fueron tan claros que el solo pudo entrecerrar sus ojos para abrir paso a otros sentidos, esos que están arraigados en el alma de una forma mas intima y sin años que entorpezcan. El aire olía a cardos y acacias, a manos de abuela haciendo dulces en verano, a perfume demasiado dulce para ser agradable y que sin embargo hoy, se le antojaba simpático y familiar, ¡cuantas veces añoró sentado en alguna plaza extraña, aunque mas no sea ese olor a colonia de cartilla para palear la soledad de saberse perdido y demasiado lejos ya hasta de si mismo!.
Caminó por aquellas vías que de niño solía recorrer de la mano de su abuela,
ya nada quedaba de esas tardes frías, la torre del tren patinada por el oxido hermano del aire, no era mas que pedazos de hierro doblados en una maraña como hecha con ramas que él, dejó olvidada el día en que se fué, y que pensó lo estaría esperando para remontarse sobre ella y poder ver el mar que recién, conoció muchos años después y sin la necesidad ya de usar su imaginación.
Imaginó por un segundo que quizás, solo quizás, una de las innumerables piedras que poblaban el suelo a sus pies, podría haberse mantenido inmutable ante el paso implacable del tiempo,
Y que quizás si la encontraba, todo volvería a su sitio, una piedra mágica capaz de reparar los designios de un destino tan furioso que, opaca el simple hecho de saberse ya viejo y de alguna forma muerto. Sus ojos se encendieron como cuando esos ojos que siempre encontraban cosas en el suelo se hundieron aquella noche de invierno en él y lo llenaron de esperanza.
Estaba de vuelta en casa, se había acordado quien era…
Acababa de despertar una vez mas, quizás la ultima, pero no le importo… había llegado al fin.